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Mantener la dieta en verano

Se podría pensar que el verano es muy fácil mantener la dieta pero… ¿Quién puede resistirse a una barbacoa? ¿A quién no le gusta llevar a la playa o a la piscina un rico bocadillo? O ¿Qué mejor solución hay para aplacar el calor que un refrescante y cremoso helado?

Tres habituales del verano y que se suman a fiestas en la playa llenas de alimentos ricos en azúcares e hidratos de carbono, exceso de alcohol, mucha sal y, lo que es más importante, horarios descontrolados en los que es imposible respetar los tiempos normales de las comidas.

¿Cómo mantener la dieta en verano?

La verdad es que puede parecer difícil, pero es posible mantener la dieta en verano, y lo mejor de todo, sin renunciar a un verano lleno de actividades y planes.

Por ejemplo, para las deliciosas barbacoas, un truco sencillo es no olvidar incluir algunas hortalizas en la parrilla, por ejemplo, pimiento, calabacín o berenjena son productos de temporada y que resultan deliciosos hechos sobre brasas.

Los bocadillos son apetecibles, pero una buena opción es sustituirlos por una o dos piezas de fruta o por una rica ensalada, por ejemplo, los melocotones o una zanahoria son muy saludables y bajos en calorías, pero, además, su consumo regular favorece la adquisición de un bonito bronceado y protege la piel.

En el caso de que sigan siendo más apetecibles los bocadillos, se puede alternar el clásico pan blanco por panes integrales o ricos en cereales enteros, o incluso con semillas, que son ricos en fibra y aumentan la sensación de saciedad.

Las variedades light o 0% de los helados son buenos sustitutos de los helados más calóricos, pero los helados hechos de hielo y fruta resultan mucho más refrescantes.

Y, por supuesto, ahora que comienza el calor, beber dos litros de agua al día es la mejor forma de estar hidratado, así que hay que incluirla en pequeñas cantidades a lo largo de todo el día.