Grasas trans

Las malignas grasas trans

En general, las grasas saturadas son más perjudiciales que las insaturadas debido a que elevan el colesterol LDL (el malo). Pero no hay que fiarse del todo, ya que dentro del grupo de grasas insaturadas encontramos un tipo de grasas con las que debemos llevar especial cuidado, las denominadas grasas trans.

Las grasas trans se forman cuando el aceite líquido se transforma en una grasa sólida a partir del añadido de hidrógenos. Este proceso se llama hidrogenación y sirve para aumentar el tiempo de vida útil de los alimentos a partir de la transformación de parte de las grasas poliinsaturadas en grasas saturadas. Estas grasas trans aumentan el nivel de colesterol LDL (malo) y pueden reducir el colesterol HDL (bueno).

La peligrosidad de estas grasas viene dada por las consecuencias negativas en relación a diversas enfermedades y dolencias que pueden afectar nuestra salud. Ahora bien, cabe resaltar que no todas las grasas trans son problemáticas por igual, ya que las grasas trans artificiales son mucho más dañinas que las naturales.

¿Dónde se encuentran las grasas trans?

Mientras que las grasas trans naturales podemos encontrarlas en productos cárnicos o lácteos que no han sido procesados industrialmente, las artificiales se encuentran en alimentos industriales que sí han sido procesados.

A continuación te indicaremos 7 alimentos que suelen contener grasas trans artificiales:

1. Comida rápida (Hamburguesas, pollo rebozado, patatas fritas…)
2. Aperitivos y snacks (Patatas de bolsa, palomitas de maíz para microondas…)
3. Congelados y precocinados (Pizzas, croquetas, canelones, empanadillas…)
4. Margarinas
5. Bollería industrial (Donuts, magdalenas, croissants…)
6. Sopas y salsas ya preparadas
7. Helados

Revisa tu alimentación, consulta el etiquetado y rechaza los alimentos que contengan grasas trans, tu organismo te lo agradecerá. Acude a tu centro de nutrición o a tu nutricionista para más asesoramiento.

Ya sabes… ¡di NO a las grasas trans!