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Dieta después del verano

Parrilladas y barbacoas, helados y granizados, mojitos y cervezas, largas siestas… el verano es la estación perfecta para disfrutar al máximo, pero también un momento en el que se hace realmente difícil mantener buenos hábitos alimentarios y de salud.

Si has conseguido mantener tu peso este verano ¡Felicidades!, pero si la báscula refleja los excesos de los días estivos. ¡No te preocupes! Con la vuelta de las rutinas, una dieta y algo de ejercicio es sencillísimo conseguir volver a tener un peso saludable.

Cómo son las dietas después de verano

En realidad, lo más importante no es obsesionarse con recuperar el peso de forma rápida, sino conseguir que los cambios se puedan mantener en el tiempo. Por lo tanto, no hay que centrarse en hacer dieta, sino en crear hábitos.

Y el primero se refiere a la alimentación, que se debe dividir en cinco comidas al día: desayuno, comida y cena, además de un pequeño aperitivo a media mañana y a media tarde.

Las frutas y las verdura deben estar incluidas en la alimentación diaria, no solo por su aporte de vitaminas y fibra, sino porque son bajas en calorías.

Hidratos de carbono, proteínas y grasas no pueden faltar en una dieta variada y rica, incluso si se pretende adelgazar, pero hay que limitar su consumo y, sobre todo, recudir las grasas y los hidratos por las noches.

El ejercicio es indispensable para quemar calorías y convertir la grasa en músculo, media hora de ejercicio diario puede ser suficiente si se mantiene una rutina de trabajo. Ejercicios como el running o el baile pueden ser una buena opción para completar el ejercicio diario un par de veces por semana.

Para adelgazar después del verano, la constancia es el arma más efectiva, por ello, si te cuesta mantener los hábitos saludables contar con la ayuda de un dietista y nutricionista puede favorecer la motivación.